La
vida, es como llegar tarde a una película. Tienes que descubrir de qué se trata
sin molestar a los demás con muchas preguntas, y para rematar; te piden que te
salgas de la sala sin saber cómo va a acabar. Joseph
Campbell
He recibido
algunas preguntas sobre ¿qué es Cine
Yoga y por qué ese nombre? Vamos esbozando una respuesta…
¿Te has
preguntado por qué hay películas que no puedes sacar de tu cabeza y otras que
simplemente se te olvidan casi al salir del cine?
Cine Yoga es la invitación de ver cada película como
oportunidad de reflexión y crecimiento personal.
Aunque en
México la palabra “yoga” se relaciona primordialmente con una forma de actividad
física, el concepto es mucho más amplio.
Yoga viene del sánscrito y significa unir, sumar, conectar o
integrar. Cine Yoga busca integrar las experiencias, emociones e ideas que
evocan las películas que vemos, con la aspiración interna a crecer y
evolucionar.
Toda buena
película, además de entretener, busca despertar en nosotros emociones y
hacernos pensar. Una buena película nos
deja pensativos, queremos –a veces necesitamos– comentarla con otros. Nos deja
esperando por la segunda parte, nos empuja a comprar el libro para saber más
sobre los personajes. En otras ocasiones nos hacen enojar, nos indignan las
injusticias que presenciamos, celebramos el triunfo de “los buenos” y muchas
veces nos invitan (y a veces exigen) que tomemos partido, que definamos nuestra
opinión y que hagamos algo al respecto.
Si sabemos escuchar lo que ocurre en nuestro interior, es imposible que
una buena película no nos impacte de alguna manera. Es una invitación a pensar, a sentir, a
crecer.
No es
coincidencia que algunas películas te impacten y otras no. Tampoco que mientras algunas hacen llorar a ciertas
personas a otras nomás no les digan nada.
Cada película envía mensajes a nuestro inconsciente y, dependiendo de lo
que traemos dentro, resonamos con algunos de sus mensajes.
Una muy
buena película, es capaz de hablar a los inconscientes de casi todo el mundo,
es por ello que es imposible mantenerse indiferente a ellas. Otras parece que fueron hechas
específicamente para ti, y el mensaje parece aplicarse perfectamente a la
situación en que te encuentras o la decisión que tienes que tomar. ¿Te ha pasado?
Cada uno de nosotros
llevamos una brújula interior que sabe hacia donde tenemos que dirigirnos, cuál
es nuestra tarea en esta vida, lo que nos toca aprender, hacia donde vamos,
cuál es nuestra misión y propósito, por qué estamos aquí. Cuando una película nos hace reaccionar, es porque
ha tocado las fibras más profundas de nuestro ser, lo que realmente nos
importa. La reacción es la respuesta de
esa brújula interna que nos dice: “¡atención, aquí hay algo para ti!” O más gráficamente: “¡ALERTA, ALERTA! Oportunidad de crecimiento a la vista”.
Cine Yoga
busca enfatizar estos llamados interiores.
Todos disfrutamos de una buena película, y lo haremos aún más si
aprovechamos las enseñanzas que nos deja.
¡OJO! No me
estoy refiriendo sólo a las grandes películas épicas. TODA película es una oportunidad de
crecimiento. Si ponemos atención a nuestras reacciones y nos tomamos el tiempo
y la curiosidad de explorar sus razones, veremos que todas las películas encierran mensajes ocultos para descifrar,
lugares que explorar y aventuras en el más grande de todos los escenarios,
nuestro interior.
¿Por qué nos
gusta ir al cine? Quizá porque los personajes de las películas nos hablan al
oído. Todos somos Frodo o Indiana Jones, todos llevamos dentro algo de Shrek y James Bond. En tu interior viven la princesa Leia, Rocky
Balboa, el padre Amaro, Amélie, Forrest Gump, Thelma, Louis, Pepe el Toro, Gollum,
Mulan, Yoda y Katniss Everdeen. Ellos no son ajenos a ti. Sus aventuras son tus aventuras y sus predicamentos
tuyos. Todos viven en ti y tienen
lecciones que enseñarte. Tú eres el
protagonista de la historia y tienes la posibilidad de elegir ser víctima,
héroe o heroína de tu propia película.
Vamos a
hacer yoga al cine.
Sergio Rodríguez Castillo
www.purna.org.mx
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